miércoles, 4 de agosto de 2010

Leyenda del Puente del Inca

Cuenta la leyenda que hace muchos años, el heredero del trono del Imperio Inca se debatía entre la vida y la muerte, siendo víctima de una extraña y misteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no lograban nada. El pueblo desesperaban por no poder devolverle la salud. El pueblo amaba intensa y entrañablemente al Príncipe de los Incas. Invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor.

Fueron convocados los más grandes sabios del reino, quienes afirmaron que sólo podría sanarlo el maravilloso poder del agua de una vertiente ubicada en una lejana comarca. Partieron en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que veían agotadas sus fuerzas, y un día se detuvieron ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.

En frente, en el lado opuesto, se observaba el codiciado manantial, pero... ¿cómo hacer para llegar a ese inaccesible lugar? Meditaron durante mucho tiempo, tratando de buscar una forma de llegar hasta las milagrosas aguas, pero todo era en vano.

Cuando ya la desesperación los dominaba aconteció un hecho extraordinario, de pronto se oscureció el cielo, tembló el piso granítico y vieron caer desde las altas cimas enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador. Pasado el estruendo, y más calmado el ánimo, los indígenas divisaron asombrados, un puente que les permitía llegar sin dificultad hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al Príncipe, quien bebió de sus aguas y pronto recuperó la salud.

Así surgió ese arco monumental de piedra, que recibió el nombre de “Puente del Inca”, que se levanta custodiado por el Aconcagua, rodeado por la imponente belleza de los Andes.




Espero la hayan disfrutado. Por ahora esta es la última leyenda que les dejaré. Para mi próximo post tengo un cuento corto que seguro les va a gustar.

11 comentarios:

  1. Hola amigo William,interesante leyenda habia oido hablar de ella,la imagen es muy bella
    gracias por acercarlos la Patagonia,es bueno
    conocer las leyendas de los antepasados.
    espero tu cuento amigo.
    Besitos que estes muy bien.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. No fueron los dioses los que hicieron el milagro. Fueron los que, por amor al Príncipe, no tuvieron miedo a lo desconocido y partieron en busca del agua; fue también el amor lo que les dió fuerza para vencer las dificultades y lo que les hizo desear poder llegar a la fuente. Los dioses... simplemente eran una luz de esperanza en el camino y... al final, fueron justos dándoles lo que merecían.

    Besos y ... ¡espero tu cuento!
    P.D. El comentario suprimido era igualito que éste, pero con letras bailando.

    ResponderEliminar
  4. ¡¡Que bonita leyenda!! ¡Con lo que me gustan a mi esta cosas!, es que son apasionantes y el puente es impresionante, jamás había visto algo parecido, vamos que me da igual que fueran los dioses o la fuerza de la naturaleza..., el caso es que hicieron una obra magistral.


    Besitos.

    ResponderEliminar
  5. muy buena historia.
    La desconocía, gracias por compartirla.
    La foto del puente es muy buena, no se, si es de tu propiedad, la voy a utilizar para mis enfoques de Argentina que muestro en mi blog, espero no molestarte. Un saludo.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  6. Hola amigo como estas tanto tiempo ausente,
    en mi blog: Premios tengo un premio para ti.
    Besos que tengas un bello domingo..

    ResponderEliminar
  7. Gladys: gracias por siempre pasar por aquí. Es un placer dar a conocer mi tierra hermosa =)
    Ya pasé a recoger mi premio ;)
    Besos!

    ResponderEliminar
  8. María: gracias por tu comentario. Yo solo cuento la leyenda como me la contaron a mi hace años.
    Besos!

    ResponderEliminar
  9. Campoazul: Si, es hermoso el puente del inca. Increíble. Me alegro que te haya gustado!
    Besos!

    ResponderEliminar
  10. Mariarosa: Si, usala. No hay problema!
    Abrazo!

    ResponderEliminar
  11. Maravillosa la historia

    ResponderEliminar