viernes, 7 de enero de 2011

Shackleton: Endurance expedition

Esta es la historia de un aventurero y un grupo de personas que conocían que era ser valiente. Este grupo de verdaderos aventureros fueron héroes, personas de las que podríamos aprender. No se achicaban ante nada, sabían lo que era "ponerle el pecho a la bala".

Shackleton fue un explorador de la Antártida nacido en Irlanda en el 1874. Se lo recuerda como un gran líder y explorador. Participo en muchas expediciones a la Antártida, uno de los lugares más inhóspitos de la tierra donde los vientos corren libres sin nada que detenga su marcha y donde nuestra concepción del frío pierde significado. No es raro encontrarse con vientos de entre 100 y 200 km/h o con temperaturas promedio de -20 grados Celsius.

Este hombre se propuso cruzar el continente de lado a lado pasando por encima del polo sur. En el año de la gran guerra, Shackleton salió con un grupo de unos 30 hombres dispuestos a aventurarse en lo desconocido. Partieron ese año de las Islas Británicas a bordo de Endurance, el barco que los llevaría hasta las costas del imperio de hielo. En el camino pararon en el puerto de Buenos Aires, donde fueron muy bien recibidos y pudieron cargar el barco de provisiones. Luego zarparon hacia las islas Georgia del sur donde estuvieron un mes aproximadamente. El 5 de diciembre, ya en la época de más "calor" en la zona salieron con rumbo al mar de weddell. A los pocos días se encontraron con que el hielo este año estaba más al norte que de costumbre, lo cual dificultaba la navegación, sin haber entrado al círculo polar todavía. El 14 de diciembre el hielo era tanto que el barco quedó inmobilizado por un día entero. 3 días después volvió a quedar inmobilizado. Se movían muy lentamente y con mucho esfuerzo. Los tripulantes con frecuencia tenían que bajar al hielo con sus herramientas para romper el hielo para poder avanzar. A fines del mes el mar se abrió y pudieron navegar libremente por un par de semanas.

Durante Enero pasaron peligrosamente cerca de inmensas paredes de hielo, y las malas condiciones parecían no darle tregua a los viajeros, como si alguna fuerza mayor les estuviese prohibiendo el paso. De a poco fueron aceptando que tendrían que pasar el invierno en el barco atrapados entre las fortalezas de hielo. A finales de Febrero del 1915 acondicionaron todo lo más que pudieron para estar preparados para probablemente el invierno más largo de sus vidas. Ya por Mayo estaban totalmente atrapados en el hielo y el sol se ponía, dando la entrada al oscuro y duro invierno. Durante los meses del invierno, Shackleton estaba ocupado en mantener altos los estados físicos y morales de sus tripulantes y los perros. El compañerísmo en este grupo era increíble. Creo que por ese motivo no se volvieron locos durante el invierno.  Regularmente iban a entrenar a los perros (a veces hacían carreras para divertirse), salían a caminar bajo la luna, pasaban largas "noches" (digo noches entre comillas porque el invierno allí no ve un solo rayo de luz) manteniendo un fuego en el barco y cuidando que no queme el barco por accidente. Lo interesante de esto último es que uno solo por noche era asignado para esa tarea, sin embargo otros se voluntariaban para no dejarlo solo. También organizaban noches en que tenían que escribir y actuar historias. Uno de los tripulantes era músico. Shackleton lo había elegido justamente para dar alegría con la musica. Así Shackleton logro mantener los espíritus de su grupo altos y motivados, activos fisica y mentalmente. Estas y otras acciones que emprendía Shackleton mostraban sus grandes cualidades de líder.

Las próximas imágenes son de la embarcación: la primera cuando estaba atrapada en el mar congelado, la segunda fue tomada durante el invierno.
















Llegando al final del invierno el hielo empezó a ceder y a romperse lentamente y con gran fuerza. Los movimientos del hielo fueron haciendo de a poco presión sobre el barco. El 24 de Octubre el casco se doblaba muchísimo y empezó a romperse la madera estallando con sonidos que los tripulantes describieron como el sonido de artillería. Enseguida sacaron 3 salvavidas y suministros mientras parte de la tripulación intentaba reparar el casco y reflotarlo. A pesar de su esfuerzo, luego de dos días de trabajo con temperaturas de alrededor de -25ºC tuvieron que abandonar el barco. Mientras se mantenía sobre la superficie todavía terminaron de rescatar los suministros, materiales y parte de los negativos de las fotografías sacadas durante esta parte de la expedición.

El 30 de Octubre comenzaron la travesía sobre y entre el hielo. Pero las condiciones eran tan malas que en 3 días lograron unos miserables 3 km. Asique el 1 de Noviembre Shackleton decidió esperar a que el hielo rompa. Mientras tanto el mar congelado guiado por las fuertes corrientes del Weddel los iba llevando hacia el norte. El 23 de Diciembre empezaron a caminar de vuelta aunque las condiciones no habían mejorado. Era peor porque como estaba más "caluroso" había partes en que los hombres se hundían hasta las rodillas en nieve blanda. Después de 7 días de trabajo agotador y un sublevado avanzaron muy poco por lo que volvieron a acampar.

Hasta el 8 de Abril vivieron sobre el hielo subsistiendo como podían. Con las provisiones muy bajas cazaban lo que podían encontrar. Ese día el hielo se rompió y quedaron sobre un pedazo de hielo flotando  en el medio del Weddell. En ese momento prepararon los salvavidas que habían llevado consigo para salir lo antes posible. En poco tiempo armaron todo y salieron en los 3 botes navegando entre los pedazos de hielo. El avance de el Endurance Expedition dependía de las corrientes que se formaban. Desde las "fronteras del Weddell" navegaron hasta Elephant Island, la isla mas cercana. Shackleton opto por ese destino porque la salud mental y fisica de su tripulación pendía por un hilo, y llevarlos mas lejos sería peligroso. El viaje fue de lo mas feo que se puede imaginar. Con poca comida y casi sin agua, las temperaturas rondaban los - 30º y no  era raro que se mojen con el agua congelada.

El 14 llegaron a la isla y luego de varias idas y vueltas encontraron una playa en donde podrían acampar. Esta playa la llamaron Point Wild en honor a Wild, el hombre que lo descubrió. Inmediatamente Shackleton empezó a hacer preparativos para navegar hasta las Georgia de sur. McNish con herrmientas improvisadas adaptó como pudo el salvavidas principal, el James Caird, para la larga y peligrosa traviesía que tenia por delante: 1300 km de mares imperdonables. Shackleton iría con 5 más en el viaje, con provisiones para 4 semanas. En la isla dejó en cargo a Wild, con instrucciones de que si para la primavera no volvía viaje a la isla Deception.

El 24 de abril salieron dependiendo de la bondad que pueda llegar a mostrarles el oceano y las habilidades de navegar de Worsley. El violento mar los mojaba una y otra vez con agua helada pero a cambio les dió viento favorable. Casi enseguida se formo hielo en el fondo del barquito. Ya casi llegando a la isla los confrontó un viento huracanado del noroeste que provocó de las olas mas grandes que Shackleton había visto. Milagrosamente después de 5 días de luchar contra el furioso mar pudieron entrar en la bahía de King Haakon en el sur de la isla.

Después de descansar y recuperarse un poco decidieron que cruzarían a pie la isla hacia el norte donde estaba poblado y podrían encontrar ayuda. Cuando salieron 3 quedaron atras en la bahía por su condición deteriorada. Shackleton con los otros dos que podían afrontar el camino por el interior desconocido de la isla. Sin mapa ni una idea precaria del territorio salieron a la madrugada del 19 de Mayo, subieron a una altura de 910 mts de donde podían ver la costa norte. El camino era difícil y frustrante, mas de una vez tuvieron que corregir la dirección volviendo sobre sus propios pasos. Probablemente si se iban a dormir sería la última vez, por eso no paraban a descansar y viajaron bajo la luz de la luna que los confortaba. Con el sol naciente del 21 de Mayo pudieron ver debajo suyo la Bahía Husvik, y a las 7 de la mañana escucharon el silbido de Stromness endulzandole los oídos. Después de un descenso peligroso que incluyó pasar por una cascada de agua helada llegaron a salvo.

Mientras tanto en Elephant island, había problemas fisicos y mentales aflorando. Por consenso del grupo improvisaron un refugio con los salvavidas para resguardarse del frío. Wild intentó mantener al grupo activo mental y físicamente. Pero cada mañana que miraban hacia el mar y no había señales de ayuda su moral caía un poquito más. El 15 de Junio tuvieron que amputarle los dedos del pie derecho a Blackborrow que se habían congelado y vuelto gangrenosos. Macklin y James McIlroy operaron bajo la luz de las velas y con el poco cloroformo que quedaba trabajaron 55 minutos con un éxito absoluto.

A finales de Agosto mientras se acababan de a poco sus reservas de comida, se congelaba el mar y dejaban de venir pingüinos y lobos marinos Wild empezó a considerar la idea de tener que irse por su cuenta. Tenía pensado salir a principios de Octubre. Contra toda esperanza y expectativa el 30 de Agosto Shackleton llegó a la isla con uno de los cuatro barcos que intentaron hacer el rescate en todos esos meses.

Cuando todos los que habían partido años atras volvieron a la civilización en 1917 se encontraron con la Guerra Mundial de la cual eran totalmente ignorantes hasta ese momento. Las condiciones del país impidieron que se los reciba con los honores que normalmente se les hubiera dado. La mayoría se enlisto para pelear en la guerra. Tres de ellos murireron, otros resultaron heridos, otros vivieron. Eso sí, todos pelearon con la valentía y el honor dignos de un guerrero de una leyenda...

7 comentarios:

  1. Te echábamos de menos, William. Has vuelto con una bonita historia, como siempre. La historia atrapa y las fotos, espectaculares.

    Me ha gustado mucho el protagonista: un gran líder que hizo un gran grupo.

    Un abrazo

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Impresionante odisea la de Shackleton. La desconocía, pero a través de tu fabulosa historia me ha atrapado por completo.
    El final es lo que más me ha impresionado: la fuerza de la Naturaleza no es capaz de destruir al hombre, la Guerra, lo aniquila. El Hombre es un lobo para el Hombre.

    Espectacular crónica, William, me ha encantado. Ya se te estaba echando de menos.

    Aprovecho para felicitarte el año y mandarte un beso enorme

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  4. Maria: yo también extrañaba el blog y mis queridos seguidores :). El protagonista fue un gran líder como vos muy bien decis. Muchos empresarios lo han llegado a estudiar por sus capacidades de liderazgo.
    Gracias por tu comentario. Un gran abrazo!

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  5. Marisa: Me alegra que se haya interpretado como quise el final. La historia me la dio a conocer un tío que ama Antartida y ha viajado allí algunas veces. Cuando la escuché no pude resistirme a escribir mi versión aquí.
    Gracias, y un muy feliz año para vos también! Besos!

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  6. ¡¡Menuda historia!!A eso se le llama valor, no solo por soportar las temperaturas extremas, sino, por mantener el compañerismo y conseguir la armonía de todos sus hombres, ¡¡Eso pasa ahora..., y se juntas tres, mas de dos días y el pobre Shackleton se vuelve majara, fijo!!

    Besitos.

    P.D. Lo siento, pero lo sé si entendí bien lo que has querido decir en el comentario de mi blog, (más o menos lo interpreté...). Tengo dudas de mi interpretación….

    Más besitos.

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  7. Hace poco descubrieron bajo los hielos botellas de whiskey de la expedición de Shackleton. Si ellas pudieran hablar...lo que no contarían. Ciertamente Shackleton fue un gran líder, supo sacar a toda la tripulación de una situación que les abocaba a la muerte. Otros no tuvieron tanta suerte,Scott se quedó allí para siempre. Cuando visité el museo naval en Greenwich (Inglaterra) y ví los objetos que de Scott tenían allí te das cuenta de la magnitud de lo que pretendía. Supongo que el hielo produce una fascinación difícil de expresar pero imposible no rendirse a ella.

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